Más que una opinión de alguien en especial, es otro
manifiesto de la marca Fou, hoy existe un sentimiento que se desata con un
sinnúmero de hechos que ocurren en las calles. Es importante dejar claro, que
en Fou no hay politólogos, no hay expertos en la materia, pero se hace parte
del pueblo y por ende, duele.
Si se votó con convicción y se considera que valió la pena,
bien hecho, el ejercicio de votar es tan
importante que el ciudadano se haya dejado condicionar o influenciar por
favores o relaciones. Hay que sentir el voto, tener presente que el pueblo es
quien le paga a estos señores y no precisamente por trabajar, o bueno, es importante
identificar quien en realidad trabajará, por ese personajes es que se debió
votar.
No hay ningún interés en especial, de hecho las elecciones y
pasaron, la idea es que estas letras se hayan metido en la mente del lector y
lo hayan hecho pensar, porque cada uno
de los votantes debió pensar en quien va a gobernar, para no quejarse, indignarse
o participar marchas por otro periodo de gobierno más.
De hecho el “auge” de
marchas es evidente durante los últimos años.
Es desconsolador observar la mejor cara de gente que trata
de agradar para después “cagarse” en el
país, mejor dicho, era vital no dejarse convencer de “un bollo perfumado”, de
fiestas exageradas de campaña, ni sancochos comunitarios, había que convencerse
de quien trabajará por el país, no por 3 ó 4 meses de campaña.
Aquí una apreciación de Bob:


